Avanzar en la elaboración de una estrategia que impulse la innovación y la competitividad de un país considera establecer criterios de selectividad como elementos centrales que les permitan priorizar esfuerzos, considerando las ventajas y perspectivas de futuro de éste.
De esta forma, a la hora de priorizar aquellos sectores productivos, actividades económicas, clusters y/o tecnologías que serán el motor de desarrollo del país, aparecen una serie de desafíos comunes a considerar por la mayoría de los países del hemisferio. La generacion de capital social, la disponibilidad del capital humano de excelencia, la generación de capacidades de emprendimiento, la transferencia de tecnologías y la agregación de valor en el mercado, a través de la innovación y la incorporación de conocimiento en la producción, serán los ejes centrales de esta inflexión.
Por esto, resulta cada vez más necesario avanzar hacia un sistema que logre combinar políticas de selectividad con otras de carácter horizontal. Y para lograr este objetivo resulta esencial un diálogo amplio y transparente, en el cual se pueda generar el concenso necesario para la definición de la agenda de trabajo y los criterios de selectividad.














